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¿Qué es la Iglesia Cristiana Semilla?

Somos un grupo de personas comprometidas con una misión evangélica para nuestras vidas que consiste en desarrollar una relación personal con Jesucristo a través de la Palabra de Dios, el Espíritu Santo y la Iglesia.

Los pasos para llevarlo a cabo serán:

  • Rendir nuestras vidas a Dios en reconocimiento al sacrificio de Su Hijo.
  • Crecer en el conocimiento y aplicación de la Palabra de Dios en nuestras vidas.
  • Integrarnos activamente al cuerpo de Cristo.
  • Dar a conocer las buenas nuevas de salvación en Cristo.
  • Convertirnos en servidores que reflejen a Dios a través de sus vidas y lleven a cabo su función en el cuerpo de Cristo.

domingo, 29 de enero de 2012

¿Quién es este hombre?

Predicación sobre Mateo 7:28-29

lunes, 23 de enero de 2012

Reflexión semanal del 23 al 29 de Enero

LOS DOS FUNDAMENTOS
(Mateo 7:24-27)
Objetivo: Averiguar sobre qué fundamento hemos construido nuestra casa.
Vv. 24-27
1.- “Cualquiera”, ¿qué significa?
Cualquiera es cualquiera. El Evangelio no depende de tu capacidad para entenderlo, sino de tu disposición para reconocer tu necesidad. De esta manera y después de reconocer tu necesidad (reconocer que estás mal, muy mal) es cuando viene la capacidad para oírlo y entenderlo y después de oírlo es cuando viene la fe (Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios - Rm. 10:17). Para después (y sólo después) de tener una relación personal con Cristo, poder hacerlo.
Por lo tanto (y según Jesús) no hay nadie que no pueda, porque cualquiera puede... según Jesús nos dice.
No se trata, pues, de un Evangelio elitista, de un Evangelio para los que pueden, sino de un Evangelio (precisamente) para los que no pueden. No es un Evangelio para los que se creen sabios, ni los que se ven poderosos, ni los que se consideran nobles. Sino que lo más necio del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios, y lo débil para avergonzar a lo fuerte y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia (1ª Cor. 1:26-29).
Cualquiera... Esto son buenas noticias, porque todos estamos incluidos en estas buenas noticias... si reconocemos esta necesidad.
2.- “Que me oye estas palabras”, ¿qué significa?
Se refiere a todo lo que acaba de decir, a todo lo que en el SM hemos oído. Y resumiendo, ¿qué hemos oído en este SM? Pues que para nosotros, como seres humanos caídos, para nuestro carácter es completamente imposible poder hacer la voluntad de Dios.
Porque ¿quién puede (por ejemplo) amar a sus enemigos? (amar a tus enemigos, no es darles lo que quieren, sino orar por ellos y bendecirles dándoles bien por mal). Hacer esto es absolutamente imposible para la carne, para un hombre no nacido de nuevo.
Jesús también nos decía que cualquiera que repudie a su mujer, es él el que ha cometido el adulterio, y que si miro a una mujer con codicia, ya he cometido adulterio en mi corazón. Cualquiera que se enoje contra su hermano será culpable de juicio y cualquiera que el diga necio a su hermano será culpable ante el concilio, y el que le llame fatuo quedará expuesto al infierno de fuego.
3.- “Y las hace”, ¿qué significa?
¿Quién puede hacer estas cosas? Pues nadie puede, nadie que no haya puesto su casa sobre la roca. Y ¿cómo puedo poner mi casa sobre la roca para poder hacer estas palabras que oímos? Pues para poder hacer estas palabras debemos empezar por el principio. Y el principio estaba en la 1ª Puerta, en la 1ª Bienaventuranza: reconociendo mi pobreza espiritual. Reconocer que yo, por mí mismo, no puedo, que necesito ser salvado. Oír estas palabras. (Oír significa entender y ahora entiendo porque tengo comunión, relación con Cristo).
4.- “Le compararé”, ¿qué significa? Explica también,  qué significa “casa”, “roca” y “arena”. ¿Cuál es la advertencia?
El Señor quiere trasladar todo lo que ha dicho en el SM a una explicación gráfica (una parábola). Quiere que sepamos que todo lo que ha dicho hasta ahora será imposible que lo “hagamos” si es que nuestra casa no está sobre la roca que es Jesús.
  • Casa: eso sí se ve, es lo que digo y lo que hago. Y lo que hago pueden ser obras en la carne o frutos del E. Y serán obras o frutos dependiendo de dónde esté asentada la casa.
  • Arena / Roca: sobre quien construyo. Eso no se ve. Eso es comunión íntima conmigo o con Jesús. Eso son mis cimientos. O yo o Jesús. O mi propia prudencia o Su consejo.
En estos 4 vv. veremos dos tipos de casas. La diferencia entre ambos edificios existe, aunque no se ve. La diferencia está en los fundamentos, en el lugar donde están asentados los pilares de la casa. Esta diferencia sólo se esclarece una vez que vienen los ríos, las lluvias y vientos... Y eso siempre viene.
El Señor nos quiere dar una advertencia. La advertencia de que puede haber dos personas viviendo vidas similares (por fuera no se distinguen fácilmente), pero cuando llegan las pruebas, es ahí dónde se establecen las diferencias y lo que es peor, al final, durante la inundación, la casa colapsa. Luego hablamos de la inundación.
Ambas personas parecen estar construyendo vidas cristianas.
5.- ¿A quién está dicha esta parábola? ¿Dónde lo lees en estos cuatro vv.?
Durante todo este SM le está hablando a la iglesia. Esta parábola no está dicha a la gente del mundo como muchas veces pensamos. Evidentemente se le aplica a ellos también. Pero la advertencia está dicha ¿a quién? al que me oye estas palabras, o sea a nosotros los que estamos “escuchando” sus palabras. El mundo no escucha Sus palabras.
Aquí Jesús no hace un contraste entre los cristianos y los no cristianos, sino que pone en contraste a los cristianos verdaderos, con los cristianos que no lo son. Estos últimos son los que han hecho una “profesión de fe” y que incluso “hacen” obras en la carne, pero que no tienen una relación personal con el Señor, aquellos a los que el Señor no conoce.
Se lee en: “que me oye estas palabras”. Vv. 24 y 27.
6.- ¿Qué tienen en común ambos constructores?
Ambos tenían el mismo deseo: ambos querían una casa (una vida cristiana) y en un mismo lugar (la iglesia). Y aparentemente lo consiguieron, ya que ambas casas eran similares.
Las dos personas tenían los mismos deseos, los mismos anhelos, cantaban las mismas canciones y tenían los mismos intereses. Ambas personas oyen las mismas palabras (escuchan los mismos sermones). Ambas son miembros de la iglesia visible. Ambas leen la Biblia, compran libros cristianos. Ambas cantan al Jesús y le llaman Señor, Señor, incluso diezman. Ambas personas desean ir al cielo.
Ambas personas diseñaron una casa muy similar y en la misma localidad, y ambas personas llegaron a tener las mismas pruebas.
Por lo tanto ambas personas construyen casas muy similares.
7.- ¿Cuáles son sus diferencias?
La diferencia era su fundamento.
La diferencia está en que unos tienen comunión con Él, y otros no, de hecho no tienen comunión espiritual ni siquiera con sus hermanos.
La diferencia existe, aunque no se ve a simple vista. La diferencia que hay entre ambas personas está en los cimientos de sus vidas y dónde descansan esos cimientos (roca o arena). Las diferencias están ocultas... pero existen.
La cuestión pues, no es si oyen la enseñanza de Jesús (ya que la oyen porque están en la iglesia). Ni siquiera si la respetan o la creen (ya que la respetan y la creen), tampoco si hacen cosas piadosas (ya que, como vimos en el v. 22, sí las hacen). La cuestión es si hacen lo que oyen, porque tienen comunión con Él, ya que estas cosas que vimos en el SM sólo se pueden hacer si estamos en comunión con Él, de manera que Él viva en nosotros y nosotros en Él.
Este tema de la comunión con Cristo, de conocerle, es importantísimo porque es lo que hace la diferencia. Cuando hacemos obras en las que Jesús nunca tuvo nada que ver, somos como esas personas que dicen “Señor, Señor”, aunque su vida está fundada sobre la arena de este mundo.
8.- ¿Qué significan la lluvia y los vientos? ¿Qué significan los ríos?
Las pruebas.
El juicio final. Los ríos implica que tu casa es inundada por ríos crecidos por lluvias.
9.- ¿Por qué son importantes en nuestra vida la lluvia y los vientos?
Son importantes, necesarias y hasta gozosas. Porque nos ayudan a descubrir nuestra verdadera situación, dónde hemos edificado.
Por lo tanto, debemos descubrir dónde hemos cimentado la casa antes de la inundación del día del juicio, ya que entonces la ruina será grande.
Si el viento o la lluvia la empiezan a resquebrajar, todavía estamos a tiempo de derribarla completamente nosotros mismos y fundar una nueva de verdad (sobre la roca). Si no, el problema de verdad ocurrirá cuando llegue la inundación, porque ya entonces resultará demasiado tarde.
10.- ¿Qué actividad implica el llegar hasta la roca? Lee Lc. 6:48.
Cavar y ahondar para poner el fundamento sobre la roca. Esto lleva tiempo. No es lo mismo cavar para asegurarse llegar a la roca, que construir sobre la arena. Que este hombre cavó, se ve más claro en el pasaje paralelo de Lc. 6:48 “Semejante es al hombre que al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca”.
Cavar significa que este hombre llegó a la roca y por lo tanto ahora entiende a Jesús cuando habla, y le entiende porque tiene comunión con Él.
Los dos construyeron su casa con buen tiempo, cuando no llovía, ni hacía viento. Pero a uno le llevó más tiempo la construcción (porque cavó). Uno escuchaba y atendía a los consejos y advertencias. Esto lleva tiempo. El otro tenía prisa y no le daba importancia a nada de lo que se le advertía.
Construir una casa es algo serio y hay que hacer caso a las instrucciones, porque luego será demasiado tarde. El hombre que construye su casa a toda prisa y sin fundamento (sobre la arena), es el hombre que no cree que sea necesario consultar el manual de construcción de casas, no cree en el arquitecto, no desea sus planos ni sus consejos. De hecho, todos estos detalles le parecen algo innecesario, pesado y no le interesan.
La vida cristiana lleva tiempo. No es fácil, hay que cavar para ahondar en nuestra relación con Jesús. Y al llegar a la roca escucharemos cosas que no son agradables de escuchar, pero que son ciertas.
Cavar hondo es llegar a la roca, llegar a Jesús y escucharle decir: que no somos buenos, que estamos llenos de inmundicia y cargados de pecado... y es entonces cuando le entenderemos porque tenemos comunión con Él (estamos sobre la roca).

domingo, 22 de enero de 2012

Los dos fundamentos

Predicación sobre Mateo 7:24-27

lunes, 16 de enero de 2012

Reflexión semanal del 16 al 22 de Enero

NUNCA OS CONOCÍ
(Mateo 7:21-23)
Objetivo: Detectar nuestro autoengaño, para huir de él.
CONTEXTO
VV. 13-23
1.- ¿Cuál es el “principio” que el Señor nos quiere enseñar en este final del Sermón del Monte y en qué consiste su desarrollo?
  1. El principio es que hay que entrar por una puerta que es estrecha y seguir por un camino que es angosto.
  2. El desarrollo consiste en:
  • Percatarse de que por este camino angosto pueden aparecer lobos, y que los podemos desenmascarar poniéndolos a prueba al ver sus frutos. Esto es lo que veremos hoy.
  • Ver, también, que por este camino angosto podemos encontrar gente (que podríamos ser nosotros mismos) que habla pero no hace, o gente que hace sin fe (o sea obras en la carne, no frutos del E.). ¡Señor, Señor!!
  • Y que los caminos tienen un final para cada uno de los dos grupos (el fundado en la arena y el fundado en la roca). Este último punto está en los vv. del 24 al 27.
VV. 21-23
2.- ¿Ves conexión entre el 1er. punto del desarrollo (falsos profetas) y el 2º punto (falsos seguidores)?
Es muy evidente que hay una íntima conexión entre estas dos partes (“Falsos profetas” - “falsos seguidores”), ya que Jesús pasa de los falsos profetas a los falsos profesantes.
Todo el mundo quiere ver lejos a los falsos profetas, pero pocos quieren escuchar a los verdaderos. Resultado: Tendrán falsos profetas.
No son sólo los falsos maestros los que te pueden hacer difícil encontrar la puerta estrecha y aun más complicado transitar el camino angosto. También uno mismo puede estar terriblemente, trágicamente engañado (autoengañado).
ESTRUCTURA
3.- Dime qué estructura ves en estos tres vv. (21-23)
ADVERTENCIA
7:21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace (la voluntad de mi Padre) que está en los cielos.
DESARROLLO-EXPLICACIÓN
7:22 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?
CONCLUSIÓN
7:23 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.
PALABRAS CLAVE
4.- ¿Cuál es la 1ª palabra clave, y dónde se encuentra?
Decir. En el v. 21(a). “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos”.
5.- “Señor, Señor” es una declaración de fe. ¿Cuánto vale eso para Jesús?
Nada. Y “Señor, Señor” no sólo es una profesión de fe, es una profesión de fe enfática de que Jesucristo es el Señor. Y sin embargo Jesús sentencia: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.
6.- ¿Hay una crítica a las profesiones de fe en estas palabras de Jesús?
No es un crítica a las confesiones de fe, no es una crítica a la ortodoxia, no es una crítica a los que dicen Señor, Señor. Nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo, nos dice Pablo en 1ª Cor. 12:3.
Es evidente que hay que decir Señor, Señor. Es ortodoxo decir Señor, Señor.
Ortodoxia (gr.: orthós (correcto) - dóxa (opinión recta, verdadera)).
La ortodoxia es muy importante, la buena doctrina es fundamental, la buena teología es una condición “sine qua non” (sin la cual no). Por lo tanto, la doctrina correcta es una condición necesaria... pero no suficiente, como luego nos va a aclarar el Señor.
Por lo tanto, el Señor no está criticando a los que dicen “Señor, Señor”. Hay que leer todo el pasaje para no perder su contexto.
Lo que está diciendo Jesús es que no sólo se puede decir Señor, Señor y... ¡ya está!! Faltaría pues la Ortopraxis (gr.: orthós (correcto) - praxis (acción, hecho)).
7.- ¿Cuál es el peligro de una falta de doctrina o una mala doctrina?
Hay muchas personas que (para no someterse a la voluntad del Padre) separan este pasaje, desconectando los conceptos entre sí (decir, hacer y conocer) y entonces se pierde el verdadero significado de las palabras de Jesús.
Ellos dicen: “no se trata de doctrina, se trata de hacer”. Y es entonces cuando caen en las obras de las cuales toda la Escritura abomina (precisamente por una mala doctrina). Esas obras que intentan justificarnos delante de Dios diciéndole: mira que bueno que soy, y... como me he ganado estar en el cielo, entonces me debes la salvación.
¡Claro que hay que hacer!! pero desde luego que no se trata de obras en la carne, obras de nuestras justicias como hemos estado viendo en todo este SM. Cuando el Señor nos decía que debíamos buscar una justicia mayor que la de los escribas y fariseos, se refería a esto precisamente. Que ellos hacían las obras de la ley para justificarse a ellos mismos, y no para dar fruto espiritual, sino como soberbia religiosa.
8.- ¿Cuál es la 2ª palabra clave, y dónde se encuentra?
Hacer. En el v. 21(b) “... sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos”.
9.- ¿Podemos “hacer” la voluntad de Dios por nosotros mismos?
No. Somos incapaces de hacerla. Lo único que podemos poner nosotros para poder llevar a cabo la voluntad de Dios es la disposición.
Aquí está la clave. Y ¿en qué consiste esta disposición? Pues en reconocer nuestra incapacidad para poder hacer la voluntad de Dios.
El poder llevar a cabo la voluntad de Dios depende de cuán incapaz te reconozcas de llevarla a efecto.
10.- Cuál es el 1er. paso para poder realizar la voluntad de Dios?
Despojarnos de todo orgullo (como se despoja de todo orgullo un mendigo para levantar la mano y pedir pan) hasta ese momento no seremos saciados por Dios. Podremos ser saciados por el mundo, pero jamás tendremos la saciedad que da Dios a aquellos que tienen hambre y sed del pan que descendió del cielo, de Cristo, de Su Justicia.
Resumiendo, cuando pongamos a disposición de Dios el reconocimiento de nuestra incapacidad. El poder hacer la voluntad de Dios depende del grado de incapacidad que sientas. Otra vez este reino al revés... o al derecho.
11.- ¿Cuál es la 3ª palabra clave, y dónde se encuentra?
Conocer. El el v. 23. “Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad”.
12.- ¿Para qué valían la vara y el callado de los pastores en el Oriente? Lee Sal. 23:4.
Pues 1º que no se volviera a escapar, pero lo más importante era que de esta manera el pastor la podría curar, la podría vendar, la podría llevar sobre sus hombros mientras la pata de la oveja se sanaba. De esa manera, la oveja asociaba el olor de su pastor con el amor de su cuidado y su interés. Así, esas ovejas a las que el pastor rompía sus patas de forma deliberada, terminaban siendo las ovejas más fieles del rebaño, las más leales al pastor.
13.- ¿Cuál es la mejor forma que tenemos los seres humanos de conocer bien lo que quiere Dios para nosotros, de conocer Su voluntad para nuestra vida?
Dios permite la disciplina en tu vida, para que aprendas bien, y para que le conozcas mejor, para que nunca te apartes de ese camino de Justicia que ha sido preparado por el Padre para ti.
14.- ¿En qué consiste la vida eterna? Lee Jn. 17:3.
“Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado”.
Por lo tanto el énfasis no está en lo que decimos, ni en lo que hacemos, sino en lo que somos... (hijos de Dios) y eso hará que demos fruto... porque le conocemos.
La justicia de los escribas y fariseos consistía en hacer obras que imitaban los frutos del E. pero su corazón estaba lejos de Dios, porque no tenían relación con Él, porque no le conocían.
15.- Define “conocer” según se entiende en la Biblia.
La palabra conocimiento significa relación íntima. No habla de un conocimiento meramente informativo.
16.- ¿Qué obras hay que hacer según Jesucristo? Lee Jn. 6:28-29 y 40. ¿cuál es la palabra clave en esos vv. y en qué consiste, en la práctica, esa palabra?
  • Sólo una: creer en Jesucristo.
  • Creer.
  • Hacer la voluntad del Padre. ¿Cuál es la voluntad del Padre? Que creas en su Hijo, pero no es un creer formal, histórico. ¿Crees que Jesús es tu Señor? entonces ¿dónde está su honra? ¿por qué me dices “Señor, Señor” y no haces lo que yo te digo? ¿por qué me dices “Señor, Señor” si cuando tienes que tomar una decisión sobre tu trabajo o sobre tus negocios o sobre tu familia o sobre con quién te casas o sobre con quién te asocias en un negocio, haces lo que te da la gana sin consultarme?
17.- Resumiendo y volviendo a los vv. de Mt. 7:21-23 ¿Cuál es la palabra que sirve de árbitro para definir si estamos haciendo de verdad la voluntad del Padre? y ¿en qué consiste su puesta en práctica? y ¿por qué desecha (v. 23) a esos que hicieron “cosas buenas” y que vemos en el v. 22?
1.- Conocer. Esta palabra conocer es muy fuerte, significa tener una relación íntima y muy especial con alguien, hasta el punto que sabes lo que quiere casi sin hablar, no desconoces su voluntad y deseas hacerla. Nosotros eso lo podemos saber a través de la Escritura y el ES.
3.- A esos que el Señor desecha en el v. 23, son aquellos que “hicieron obras” (y si no, mira el v. 22) pero en las cuales Cristo no tuvo nada que ver. Fueron obras consultadas a su propio consejo y realizadas en sus propias fuerzas.
2.- Consiste en conocerle ¿Le conocemos? y lo más importante ¿nos conoce Él a nosotros?
¿Sabes cuando nos conocerá? cuando nos tenga a nosotros mismos, cuando tenga nuestro corazón.
Jesús no sólo quiere mi profesión de fe, mi confesión doctrinal, mis obras; me quiere a mí. Es un Dios celoso. No puedo servir a Dios y a las riquezas. No puedo tener mi corazón dividido entre esos dos señores.
El Señor te desea a ti, desea tu corazón y eso significa que desea tu obediencia. Dios no quiere nuestras ofrendas; Dios no quiere nuestros sacrificios; quiere nuestra obediencia, nos quiere a nosotros (1 Sam. 15).
Yo puedo “decir” y “hacer” y sin embargo estar lejos de Dios porque no le entrego mi ser, mi voluntad. No hacerlo es negarle Su soberanía, si no le entrego mi voluntad le estoy ofendiendo porque puedo estar haciendo todo eso, pero para mí mismo, y puedo estar resistiéndome al Señor en el punto más vital de todos al no entregarle mi corazón.
Y eso es el mayor insulto que le podemos hacer a Dios. ¿Qué puede ser más ofensivo para Dios que decir: "Señor, Señor" con mucho fervor, hacer muchas cosas, y sin embargo no ofrecerle verdadera fidelidad y sumisión.
¿Qué hay peor para un Dios soberano que insistir en retener el control sobre nuestra propia vida y permitir que nuestras propias opiniones y argumentos (y no los de la Biblia), dirijan lo que hacemos y cómo lo hacemos?
La mayor ofensa que le podemos hacer al Señor, es tener una voluntad que no se ha entregado en forma completa y total; y sea lo que fuere lo que hagamos —por grandes que sean nuestras ofrendas y sacrificios, por maravillosas que sean nuestras obras en su nombre— no nos servirá de nada.

domingo, 15 de enero de 2012

Nunca os conocí"

Predicación sobre Mateo 7:21-23

domingo, 8 de enero de 2012

El Sembrador

Predicación sobre Mateo 13:1-9

lunes, 19 de diciembre de 2011

Reflexión semanal del 19 de Diciembre al 8 de Enero

FALSOS PROFETAS
(Mateo 7:15-20)
Objetivo: Detectar a los falsos profetas, para huir de ellos.
VV. 13-29
1.- Estamos en el final del “Sermón del Monte” y descubríamos en estos vv. 13-29 un principio y el desarrollo de este principio. ¿Dónde viene el principio? y ¿dónde el desarrollo?
  1. El principio es que hay que entrar por una puerta que es estrecha y seguir por un camino que es angosto.
  2. El desarrollo consiste en:
  • Percatarse de que por este camino angosto pueden aparecer lobos, y que los podemos desenmascarar poniéndolos a prueba al ver sus frutos. Esto es lo que veremos hoy.
  • Ver, también, que por este camino angosto podemos encontrar gente (que podríamos ser nosotros mismos) que habla pero no hace, o gente que hace sin fe (o sea obras en la carne, no frutos del E.). ¡Señor, Señor!!
  • Y que los caminos tienen un final para cada uno de los dos grupos (el fundado en la arena y el fundado en la roca).
VV. 15-20
2.- En el v. 15 Jesús nos advierte de tres cosas. ¿Cuáles son?
  • Que existen (y es que somos muy olvidadizos y Jesús nos tiene que recordar siempre muchas cosas).
  • Que son falsos (por lo tanto, hay una verdad muy importante que no enseñan. Es una verdad que afecta a la salvación, no es una verdad cosmética ni accesoria... es fundamental).
  • Que te cuides de ellos (precisamente porque te pueden llevar al abismo).
3.- En los vv. 16-20, Jesús nos anima a algo. ¿Qué es y cómo podremos hacerlo?
Nos anima a descubrirles, enseñándonos que a través de sus frutos podremos desenmascararles.
4.- ¿Cuál es la diferencia entre los “falsos profetas” y los “perros y los cerdos”?
Son más peligrosos que los perros y cerdos. Estos, debido a su comportamiento agresivo y a su vida desordenada son muy fáciles de distinguir. El peligro de los lobos es que vienen vestidos de ovejas. No son agresivos... mientras no se les descubre. Es muy significativo que el interior es lo que cuenta y no el exterior. El interior es un lobo, alguien que su naturaleza no ha experimentado ningún cambio, sigue siendo una persona no regenerada. Por fuera da la apariencia de piedad, pero por dentro su naturaleza es depredadora.
ADVERTENCIA DE QUE EXISTEN
V. 15
5.- El Señor nos advierte de que existen ¿Por qué lo hace? y ¿por qué lo hace justo después de hablarnos del la puerta estrecha y del camino angosto?
Porque son muy peligrosos.
Seguramente esto es porque estos falsos profetas nunca te hablarán de estas dos puertas ni de sus finales.
6.- ¿Dónde está su peligro?
El verdadero peligro de estos falsos profetas proviene de su sutileza. Ellos nunca te hablarán de la puerta estrecha ni del camino angosto en sus predicaciones ni en sus enseñanzas.
Nunca “ofenden” al hombre natural, ni al “cristiano” nominal. Es alguien que agrada a todos. Visten de ovejas para ser agradables a la vista porque una oveja no molesta a nadie (a diferencia del lobo).
7.- ¿Cómo es su mensaje?
  • Su mensaje es muy bonito, muy navideño.
  • Su mensaje “narcotiza” las conciencias, no como el mensaje del Señor que las despierta o como el de Pablo que nos recuerda: “Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados? (2ª Cor.13:5).
8.- Siempre hubo falsos profetas. En el AT los vemos. ¿Qué hacían con los verdaderos?
Cuando aparecía un verdadero profeta, los falsos le perseguían hasta hacerle callar. Le despreciaban, le acusaban, le insultaban y le resistían hasta la muerte. Pero Dios (aunque lo permitía) siempre estaba con ellos.
9.- En Jeremías 8:11 vemos cómo enseñan estos falsos profetas ¿qué ves ahí? Lee también Mateo 10:34.
Les desean: ¡Paz, paz!, cuando en realidad no hay paz”. O sea eran engañadores. No denunciaban l vida equivocada del pueblo, simplemente curaban por encima la herida y no advertían al pueblo del error de sus corazones.
Mateo 10:34: “No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada”.
Y es que paz depende de una espada, la espada que divide dos opciones. La espada es una división entre 2 cosas ¡qué casualidad!! otra vez 2 cosas: entre la puerta ancha y la estrecha.
10.- Los falsos profetas tienen siempre la culpa de mi situación espiritual, ¿o no? Lee Jeremías 5:31.
No.
“Los profetas profetizaron mentira, y los sacerdotes dirigían por manos de ellos; y mi pueblo así lo quiso. ¿Qué, pues, haréis cuando llegue el fin?” (Jeremías 5:31).
“Y mi pueblo así lo quiso”. Así que nosotros tenemos algo que decir sobre estos falsos profetas para no llegar a esa situación. No debemos querer un falso profeta en nuestra iglesia, que nos diga que todo está bien cuando no lo está. Que nunca nos perturbe, que nunca nos haga sentir incómodos nosotros mismos.
11.- ¿Por qué un falso profeta no habla de la cruz, ni del pecado, ni de la ira de Dios, ni de Su justicia y sólo habla del amor?
Evidentemente porque no cree en ello. Es tan grave el asunto de la condición del hombre, que alguien que cree en esto no puede dejar de decirlo, sobre todo si tiene un llamamiento de Dios para ello. Así que la conclusión que uno saca es que nunca han sido llamados... se han metido.
ADVERTENCIA DE CÓMO DESENMASCARARLOS
VV. 16-18
12.- Además de por su doctrina como hemos visto hasta ahora, ¿cómo?
El Señor nos enseña cómo desenmascarar a estos falsos profetas. ¿Cómo? pues nos dice que a demás de que su doctrina excluye tanto la puerta estrecha como el camino angosto… tienen: FRUTOS MALOS.
No se refiere a los árboles que no dan fruto, esos son los árboles podridos, los árboles muertos, los no convertidos y aquí está hablando a sus discípulos, aquí está hablando a Su Iglesia y sobre Su Iglesia.
Como decimos, los árboles muertos no dan fruto y por eso es fácil detectarlos, lo mismo que es fácil detectar a los perros y los cerdos. La dificultad de los falsos profetas es que su apariencia es de árbol sano, pero no lo es, por eso su fruto es malo. El fruto sabe mal, aunque la apariencia del mismo es saludable (psicología, humanismo cristiano). Está hablando a Su Iglesia de la gente que anda por Su Iglesia, pero que no son Su Iglesia.
13.- ¿Por qué son tan peligrosos?
Esa forma de vivir que se parecen mucho al verdadero cristianismo, es la más peligrosa de todas. Los mayores enemigos de la fe cristiana genuina no son los que se hallan en el mundo, riéndose de ti; son más bien los que viven un cristianismo falso. El cristianismo falso y fingido siempre ha sido el mayor obstáculo y el mayor enemigo de los cristianos de verdad. Se ve en la historia de la Iglesia desde sus mismos comienzos.
El problema de la Iglesia no está fuera, nunca lo estuvo, está dentro. Eso es lo que nos está diciendo el Señor en los vv.
ADVERTENCIA DE CUÁL ES SU FINAL
VV. 19-20
14.- ¿Cuál es su final?
Por mucho que nos engañen los falsos profetas, Dios es el juez y Dios nunca se deja engañar. Así que... "Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego".

domingo, 18 de diciembre de 2011

lunes, 12 de diciembre de 2011

Reflexión semanal del 12 al 18 de Diciembre

DOS PUERTAS, DOS CAMINOS
(Mateo 7:13-14)
Objetivo: Una vez llegados a este punto, ¿nos atrevemos a entrar de verdad y a seguir?
1.- Cuando el Señor nos ha planteado durante todo el SM que tenemos dos opciones, (dos clases de justicia, dos tesoros, dos señores) significa que es radical. ¿Por qué a la gente le/nos molesta tanto esto? ¿Cómo es Él y cómo nosotros?
A todos, a mí el 1º me hubiera gustado que Jesús me hubiese dado más posibilidades, pero como dijimos el domingo pasado, Dios es un Dios de absolutos, no de relativos (no hay grises). Él es absolutamente bueno, Él es absolutamente santo, Él es absolutamente justo. No relativamente bueno, relativamente santo, relativamente justo. Esto nos destroza porque todos preferiríamos que Jesús nos hubiese dado más opciones.
Incluso hubiésemos preferido que no nos hubiese obligado a tomar ninguna decisión.
Pero no es así y eso es porque Dios no tolera el pecado relativamente. No lo tolera en absoluto. El pecado no tiene nada que ver con su naturaleza. Por eso la elección que nos plantea es radical.
Él es absolutamente santo y nosotros no, por eso no nos gusta su radicalidad.
VV. 13-14
2.- Al leer estos vv. 13 y 14 ¿seguimos viendo un mensaje radical? ¿Por qué?
La orden es: Entrad por la puerta estrecha (esto es imperativo). Nos da dos posibilidades, pero una sola elección. Y es una elección porque no puedes entrar por una y por la otra, como a todos nos gustaría (incluso hay algo que nos gustaría mucho más: no entrar por ninguna).
Es un Dios tan absoluto que te dice que, incluso cuando no eliges, ya has elegido. Así de radical es Cristo, así de radical es el Evangelio.
3.- Dime (por lo menos) dos pasajes de este SM, en los que podamos apoyar que los vv. 13 y 14 están dichos a la gente de la iglesia y no a la gente del mundo. ¿Por qué?
Mt. 5:1-2 y 7:21-22.
Nadie del mundo le llama “Señor, Señor” a Jesús. NO. El mundo no le llama Señor a Cristo, ni profetiza en el nombre de Cristo, ni hace milagros en Su nombre. Esto ocurre en Su iglesia, aunque muchos de ellos no sean de Su iglesia.
4.- Si has podido responder a la pregunta 3, dime: ¿Cuál crees que es el motivo por el cuál Jesús se dirige a nosotros en estos términos tan duros?
Para advertirnos de que podemos estar transitando por el camino ancho sin que nos demos cuenta.
5.- ¿Cómo vincula Jesús la puerta y el camino que llevan a la vida? ¿Por qué lo hace?
Algo que sorprende en el evangelismo actual es que sólo se habla de la puerta y no se habla del camino. La pregunta que se hace es: ¿has recibido a Cristo? sí, pero... ¿estás caminando por el camino angosto o por el espacioso? Esta segunda cuestión ni se plantea en la mayoría de las ocasiones a los cristianos. Sin embargo Jesús no separa una de la otra: porque estrecha es la puerta, y (conjunción copulativa) angosto el camino.
No se ve ningún tipo de separación, pero nosotros la hacemos. Pues muy mal, porque resulta que Jesús nos plantea el tema de la salvación así: juntas la puerta y el camino. Y además por una razón muy práctica, y es la siguiente: Sólo sabrás si has pasado por la puerta estrecha si es que estás transitando por el camino angosto, sino... olvídate. No pasaste, no te engañes.
La mayoría de nosotros pensamos que somos salvos porque tomamos una decisión por Cristo y eso es, en cierta manera cierto. Es por fe y en ese momento fuimos justificados por la sangre de Cristo. Pero la certeza de mi salvación no está ahí.
Dios sabe si yo fui sincero en mi decisión, pero yo no. Porque el corazón es engañoso como nos dice Jeremías. "Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?" (Jeremías 17:9). 
Entonces Jesús da una solución a mi incertidumbre sobre mi salvación. Es esta: la evidencia de que pasaste por la puerta estrecha, es que estás caminando por el camino angosto.
6.- ¿Son estos vv. 13 y 14 una invitación a entrar en el reino de los cielos?
Si está dicho a sus discípulos.... “Entrad” no será una invitación, será una orden. Somos sus siervos, sus esclavos por amor.
Por lo tanto, y con todo mi respeto hacia otros comentaristas bíblicos, yo no veo aquí una invitación. Jesús comienza con una orden: Entrad por la puerta estrecha. Yo no veo aquí ninguna invitación. Jesús es el Señor y un Señor no invita, un Señor ordena. Recuerda que le está hablando a sus discípulos. Jesús no está haciendo aquí de portero que invita a entrar, Jesús está siendo aquí tu Señor.
Estamos en una guerra, una guerra espiritual. Y nuestro Comandante en Jefe es Cristo. ¿Te imaginas en una guerra, al Comandante en jefe de cualquier ejército invitando a sus soldados a entrar en combate? ¡Ridículo!! ¿verdad?
Volvemos a ver el carácter absoluto de Dios (y Jesús es Dios), no sólo te da una opción de dos; sino que te ordena una de las dos. Es una orden. Y si no obedeces... desobedeces y punto. No hay más.
Está hablando a sus discípulos, y el cristiano que piensa que Jesús es simplemente un complemento de su vida, no ha entendido la naturaleza de la vida, la situación en la que se encuentra. Y la situación en la que estamos es de guerra contra el pecado. No hay lugar para las invitaciones, sólo hay lugar para obedecer las órdenes, porque de lo contrario será el caos.
Y creo que todos nosotros hemos descubierto que cuando hemos desobedecido al Señor, nuestra vida ha sido un caos.
7.- ¿Te molestan las palabras de Jesús: Entrad por la puerta estrecha?
Él nos está diciendo (con otras palabras) que: “si verdaderamente sois mis discípulos, entonces debéis obedeced”. No hay otra. Y eso a un verdadero discípulo no le molesta. Esto sólo les molesta a los que no lo son. Así que si ves en esta orden una molestia en vez de un gozo, entonces tú no estás en esta guerra, tú no eres (hoy por hoy) su discípulo.
8.- Primero viene la puerta, luego el camino ¿por qué?
Es lógico que 1º venga la conversión (justificación) y luego la progresión en la vida cristiana (la santificación).
9.- Dos puertas, dos caminos ¿significa esto que la verdad que nos plantea Jesús es absoluta o relativa?
Ante estas puertas sólo hay una decisión que tomar, una y nada más. Y la decisión que tomes hará que automáticamente la otra quede descartada. Y esto es lo que no le gusta escuchar a la gente, ya que estamos en un mundo relativista. No hay una verdad absoluta, dicen, sólo verdades relativas... si a ti te va bien...
Esto se ha introducido en la iglesia de manera que hay cristianos que dicen que mientras estés bien, todo está bien que eso es lo importante.
Pero Jesús no habla de cómo nos sintamos sino de si seguimos la verdad que es Él. Y es que no se trata de sentir, se trata de saber que estamos obedeciendo a la verdad que es Cristo.
Entrad (dice Jesús) y esto no se hace por sentimiento, se hace por obediencia a la verdad. Poca gente en el mundo “siente” que hace las cosas mal, sin embargo eso no significa que no estén equivocados. Así que el sentimiento no es ninguna garantía de que estás en la verdad.
10.- La puerta ancha NO implica:
No implica esfuerzo, no hay nada que pensar o decidir. De hecho es tan ancha la puerta y tan abierto el camino que estamos en él, antes de darnos cuenta que hay que decidir. Por lo tanto la puerta ancha no requiere decisión para entrar. Todos estamos ante esa puerta simplemente por estar viviendo en este mundo. Estar ahí no requiere ni energía, ni búsqueda, ni compromiso, ni esfuerzo para encontrar nada.
11.- La puerta estrecha SÍ implica:
Jesús sí nos manda a sus discípulos que entremos por la puerta estrecha, porque esta puerta sí necesita de una decisión, la decisión de obedecer. Jesús NO dice que por la ancha se pueda entrar (porque todos ya hemos entrado por ella) lo que dice es que por la estrecha SÍ hay que entrar.
12.- ¿Cómo se entra y cómo es alguien que pasa por una puerta estrecha?
Pues es alguien que se tiene que humillar (negándose a sí mismo), es alguien que se tiene que inclinar (agachándose… volviéndose como un niño). Ya explicamos lo que significaba el ser como un niño. No se trataba de inocencia (no hay nadie inocente) se trataba de dependencia, depender de mi Padre celestial para todo, como mis hijos dependen de mí para todo.
Se entra despojándose de todo lo que sobra (el viejo hombre), y soltar las mochilas que llevamos de años y que nos estorban para poder entrar. Son bultos que estorban para entrar y que pesan para el camino. Es curioso: Hay que soltarlos en la puerta, antes de entrar, sino no entras. Así que si hoy llevas bultos que te impiden caminar: échalos lejos, porque a veces por el camino volvemos a cargar con lo que en su día desechamos.
13.- ¿Cómo se transita por el camino ancho?
Por el camino ancho es fácil transitar. No es necesario pensar, no es necesario reflexionar, no es necesario cuestionarse nada. Como es ancho, andes por donde andes irás cómodo. Hay tanto sitio para caminar por ese sendero amplio, que es difícil salirse del camino, por mucho que te desvíes siempre estás en él. Hay pocas señales de prohibición, pocas restricciones, pocas órdenes. Puedes detenerte en alguna atracción o seguir caminando hacia otra distracción. Hay mucho entretenimiento, y lo hay para todos los gustos. Hay cosas muy atractivas por todos los lugares.
14.- ¿Cómo se transita por el camino angosto?
Este camino es estrecho y difícil. Requiere compromiso, determinación, disciplina, control y negarse a uno mismo (porque a veces tendrás la tentación de volverte al camino ancho, y es que hay muchos desiertos alrededor de ese camino que te harán desistir. Es tan estrecho que no hay sitio para desviarse a izda. o dcha. Es muy difícil avanzar. Y se necesita estar muy atento para no salirse.
15.- ¿Por qué la gente te animará a ir por el camino ancho?
Para que no pienses, que no te plantees nada y así puedas seguir perdido. Por eso cada día se te ofrecerán más diversiones y más entretenimientos cuyo fin consiste en que ni te plantees la existencia de Dios y el desastre de tu propia vida, y así, además, tienen la excusa de justificarse en sus propias iniquidades. Así nadie molesta a nadie.
16.- Los viajeros son pocos. ¿Porqué y a quién se refiere el Señor?
7:14 porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.
¿Por qué le dice a sus discípulos que son pocos que la hallan? Sencillamente porque hay pocos que la busquen. Es una puerta que hay que buscar deliberadamente y esto no lo hacen las multitudes, esto lo hacen sus discípulos.
En otras palabras uno de los peligros mayores con que nos enfrentamos es el de escuchar la Escritura, leerla, asentir con la cabeza, pero nunca hacer nada para cumplirla, para obedecerla. O sea no buscamos la puerta estrecha. Los de afuera ni siquiera la están buscando, así que no se puede referir a ellos.
Sólo los discípulos son los que 1º piden y luego buscan y al llamar hallan.
Así que la conclusión es dramática: los cristianos que son, son muchos menos de los que hay. En otras palabras: los que son iglesia son pocos comparados con los que van a la iglesia.
17.- ¿En qué se parecen y en qué se diferencian los dos destinos?
Los dos son eternos.
Uno lleva a la vida, el otro a la separación eterna de Dios (muerte).

domingo, 11 de diciembre de 2011

lunes, 5 de diciembre de 2011

Reflexión semanal del 5 al 11 de Diciembre

PEDID, BUSCAD, LLAMAD
(Mateo 7:7-12)
Objetivo: Reflexionar sobre qué debemos pedir, a quién debemos buscar, dónde debemos llamar, para conseguir la abundancia del Evangelio en nuestras vidas.
1.- Después de haber visto casi todo el Sermón del Monte, dime en tres puntos, la progresión que encuentras en el discurso de Jesús desde 5:3 hasta aquí.
  • Primero te dice cuál es el carácter de un hijo (Bienaventuranzas).
  • Después te menciona las perlas (que son sólo para los hijos).
  • Para al final decirte que si le pides las perlas, te las dará... si eres hijo... si tienes ese carácter de hijo.
VV. 7-8
2.- Dime las 3 palabras clave de este v. 7
Pedid, buscad, llamad.
3.- Antes de poder pedir, tenemos que tener un carácter determinado para que nuestra oración sea atendida ¿De qué se trata? Lee Gn. 3:5 y Mt. 18:3-4
Todo se estropeó en Gn. 3 cuando nos creímos la mentira de que seríamos como Dios y decidimos ser independientes de Él. Por eso (todo lo que se estropeó allí) se arreglará cuando volvamos a depender de quien nunca tuvimos que dejar de hacerlo.
Hay mucha gente que cree que la principal característica de un niño es su inocencia. Pero eso no es así, ya que todos somos culpables. “Como está escrito: No hay justo, ni aun uno” (Rm. 3:10). Y si no se trata de inocencia, ¿de qué se trata?  La solución viene en el v. s. pero la gente no lo lee. Mateo 18:4 “Así que, cualquiera que... se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos”.
O sea que se trata de humillarse delante de Él. Y... ¿qué es humillarse? Humillarse implica el reconocimiento de mi necesidad. Eso es ser como niños. Se trata de depender de Él, lo mismo que mis niños dependen de mí (hoy por hoy) para todo.
Por eso el reino de los cielos es de los niños, porque como ellos dependen de sus padres para todo, así yo debo de depender de mi Padre Celestial para todo.
No se trata de inocencia, se trata de dependencia.
4.- ¿Qué significa que Dios es un Dios de absolutos?
Dios es un Dios de absolutos, no de relativos. Él es absolutamente bueno, Él es absolutamente santo, Él es absolutamente justo. No relativamente bueno, relativamente santo, relativamente justo. Y esto es lo que a las personas nos destroza (incluyéndonos a los cristianos). Porque esto significa que en nuestra relación con Él, no nos va a valer ser un poquito obedientes, un poquito fieles, un poquito sinceros. Él es un Dios celoso que te anhela fervientemente (es un Dios de absolutos). ¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente? (Santiago 4:5).
Por lo tanto Él quiere que tú obedezcas absolutamente y no relativamente.
No nos confundamos. Si obedecemos un poquito, estamos desobedeciendo completamente. 
5.- Si desobedezco, ¿significa que ya no soy hijo de Dios?
Yo no diría tanto. Puedes ser un hijo desobediente y seguir siendo hijo. Eso es un tema que afecta a la salvación y yo no conozco los corazones, sólo Dios los conoce, por eso sólo Dios puede juzgar para salvar o condenar. Pero lo que sí sé es que la vida abundante, aquí y ahora, no será la misma para el hijo obediente que para el desobediente. ¡Tiene sentido!! Aunque sólo fuera por la cantidad de disciplina que vas a recibir siendo desobediente, tu vida ya no sería la misma que si fueras obediente.
Por eso nuestra 1ª petición, más ferviente ha de ser: haz en mí Tú voluntad. Que no me salga con la mía. No permitas que haga 1/2 voluntad mía y 1/2 voluntad Tuya. Arrástrame hasta donde Tú quieras llevarme y bendíceme, dándome todo aquello que necesito para llevar a cabo ese propósito.
6.- Según el contexto de este v. ¿qué cosas deberíamos pedir? Lee Mt. 7:1-6 (que es el contexto). También lee Stgo. 1:5 y Jn. 7:24.
  • La oración como un puerto seguro donde podemos sacarnos la viga que tenemos en nuestros ojos.
  • La oración como un puerto seguro donde pedir amor y paciencia para poder sacar la astilla a nuestro hermano.
  • La oración como un puerto seguro donde obtener la sabiduría necesaria para diferenciar a perros y cerdos de los hijos de Dios.
Pedir implica ser consciente de nuestra miseria espiritual, de nuestra más absoluta necesidad de Él... Hasta para pedir bien, le necesitamos.
Pide, busca, llama está enfocado a pedir, buscar y hallar sabiduría.
“Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada” (Santiago 1:5).
“No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio” (Jn. 7:24). Esto es sabiduría ¡Qué maravilla sería siempre juzgar con un juicio justo!!! ¿verdad? Pues si queremos recibir esta preciosa perla que consiste en un justo juicio, lo que hay que hacer es: Pedir.
Ahora bien, si no soy consciente que tengo una viga en mis ojos, nunca pediré que el Señor me quite esa viga, y por lo tanto iré como un ciego intentando ayudar a un hermano al que llevaré al abismo porque estoy más ciego que él.
7.- Si leemos Lc. 18:10-13 vemos que el fariseo no pedía ¿Por qué?
Porque no sentía necesidad y se sentía superior. Él sólo le estaba contando cosas a Dios no le pedía nada. Sólo se jactaba. Y le cuenta que es muy bueno y que hace muchas cosas. Pero el Señor no le atiende (el fariseo oraba consigo mismo). Sin embargo el publicano pide: “Dios sé propicio a mí pecador”.
8.- Cuando pides, ¿qué dos cosas demuestras?
  • Que crees en Dios, y...
  • en el tipo de Dios en el que crees.
Si sólo pides cosas para satisfacerte a ti mismo (satisfacer lo que crees que son tus necesidades) en el fondo no crees en Dios, crees en Papá Noël ¡Y ya hace falta tener fe para creer en eso!!! Mucha gente cree en un dios así,  alguien que va a estar a su servicio, un dios mágico como el de la lámpara de Aladino.
9.- ¿Qué es “buscad”?
Buscar es “pedir”... pero actuando (moviéndose).
Buscar incluye el pedir, pero con algo más. Cuando alguien busca algo es que no le vale con pedirlo, por eso se mueve y actúa.
Un ejemplo: ¡Deseo conocer más de Ti Señor!! Es una buena petición ¿no? pero si me quedo ahí y ni se me ocurre abrir la Biblia para saber lo que el Señor tiene para mí cada mañana, simplemente me he quedado a un tercio del camino. He empezado bien (pidiendo) pero no he continuado (buscando).
Otro ejemplo: ¡Señor deseo tener comunión contigo!! Qué bonita petición, muy piadosa desde luego y en absoluto reprobable. Pero... y la comunión con tus hermanos, ¿la buscas? porque esa es la forma de buscar la comunión con Dios.
BUSCAD, es la demostración de que “el pedir” fue sincero y no un mero trámite para cumplir el expediente con Dios.
10.- ¿Qué significa “llamad”? 
  • Perseverar.
  • Significa querer entrar.
  • Significa querer entrar para tener comunión con alguien.
  • Llamar significa querer tener comunión con Él.
VV. 9-12
11.- ¿Cuál es el argumento de Jesús para que pidas al Padre y dónde estaría su punto débil? Lee Hb. 11:6.
El argumento (para que uses la razón): Si yo le doy pan a mi hijo (siendo malo), ¿por qué no me lo iba a dar mi Padre celestial? 
Este argumento es sólido, muy sólido. Sólo tiene un punto débil: que me lo crea. Si no me creo que tengo un Padre en el cielo, entonces ya no sirve de nada pedir.
Mi fe se convierte en un seguro de vida, en un “por si acaso”. Creo... por si acaso resulta que al final Dios existe.
“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”. (Hebreos 11:6).
12.- Resumiendo, para que el v. 7 se cumpla en mi vida, ¿qué tendré que hacer y cómo?
  • saber qué pedir y si ello está de acuerdo con la voluntad de Dios;
  • tendré que creer que Dios puede concederlo;
  • y tendré que desear recibirlo.
13.- Por último: ¿responde siempre Dios?
Dios responde a la oración de sus hijos cuando pedimos bien y cuando pedimos mal. Cuando pedimos bien: para darnos. Cuando pedimos mal: para negarnos la petición.
 

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