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¿Qué es la Iglesia Cristiana Semilla?

Somos un grupo de personas comprometidas con una misión evangélica para nuestras vidas que consiste en desarrollar una relación personal con Jesucristo a través de la Palabra de Dios, el Espíritu Santo y la Iglesia.

Los pasos para llevarlo a cabo serán:

  • Rendir nuestras vidas a Dios en reconocimiento al sacrificio de Su Hijo.
  • Crecer en el conocimiento y aplicación de la Palabra de Dios en nuestras vidas.
  • Integrarnos activamente al cuerpo de Cristo.
  • Dar a conocer las buenas nuevas de salvación en Cristo.
  • Convertirnos en servidores que reflejen a Dios a través de sus vidas y lleven a cabo su función en el cuerpo de Cristo.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Reflexión semanal del 28 de Noviembre al 4 de Diciembre

HIJOS O PERROS Y CERDOS
(Mateo 7:6)
Objetivo: Reflexionar sobre cuando debemos retirarnos al compartir el Evangelio.
V. 7:6
1.- ¿Qué es lo santo, qué son las perlas?
Lo santo y las perlas aquí significa lo mismo. Lo santo es la verdad revelada. Lo santo es la perla de gran precio. Algo por lo que (el que se da cuenta de su valor) va y vende todo lo que tiene para conseguirla. Es algo que (para el que entiende el valor que tiene) cualquier precio que deba pagar le parece poco. Es por la perla, por lo que entregas todo. 
La Palabra es santa porque es Cristo mismo. Esa Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros (Jn. 1:14). Dios no está separado de Su Palabra. Por eso Su Palabra es santa. El cielo y tierra pasarán pero Su Palabra no pasará. El Padre el Hijo y la Palabra son una misma cosa.
2.- ¿Cuántos tipos de personas se ven en los Evangelios? o dicho de otra manera ¿cuántos tipos personas ve el Padre? Fíjate en el título de la predicación.
Sólo hay dos tipos de personas en las Escrituras. Los que aceptan a Cristo y los que no. O sea el Padre ve dos tipos de personas: sus hijos y los demás. Y Jesús les pone nombres a esos dos tipos de personas. A los hijos del Padre celestial (que son los que aceptan Su Palabra, que es lo santo, que son las perlas), los llama tus hermanos (esos a los que has de ayudar quitándoles la astillita del ojo). A los demás Jesús los llama perros y cerdos.
3.- ¿Qué son los perros y qué son los cerdos para los judíos?
Los perros para los judíos no eran las mascotas que hoy tenemos en las casas. Eran los perros de la calle. Unos animales salvajes, feos, sucios, vagabundos (no tenían ningún propósito). Los judíos los podían ver por todas partes vagando por la basura (la basura de este mundo). Esos perros (no los perritos de las casas) aúllan, gruñen, te amenazan y si pueden te muerden. Para los judíos eran despreciables.
Los cerdos para los judíos eran animales inmundos. El hijo pródigo se dio cuenta de su absoluta miseria precisamente cuando fue obligado a cuidar a los cerdos. Hasta entonces no había visto que había llegado a la más baja condición a la que un judío podía llegar (peor que la de los propios cerdos) ya que los cerdos tenían para comer, pero él deseaba comer las algarrobas de ellos, pero ni siquiera se las daban.
4.- ¿Qué son los perros y cerdos para Jesús? ¿Y en el NT? Lee Mt. 8:30-32 y 2ª Pe. 2:22.
Esto no es un insulto, es una definición. Vamos a ver lo que Pedro dice en 2ª Pe. 2:21-22 “Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno”.
Ya hemos dicho que los judíos trataban a los perros con desprecio, no como nosotros que lo consideramos el mejor amigo del hombre. Para ellos eran animales inmundos. Era un animal carroñero que vivía de la basura y se comía su propio vómito. Yo he visto como mi perro después de vomitar la comida se la volvía a comer.
Pedro está repitiendo el Pr. 26:11 “Como perro que vuelve a su vómito, Así es el necio que repite su necedad”. El perro vivía de lo que encontraba por el mundo y eso le hacía portador de muchas enfermedades. Pedro compara a los que se alejan del Evangelio como perros que vuelven a comer de lo que antes comían, personas que regresan a su vómito a su vida de pecado. Y también los compara con cerdos que después de limpios por la Palabra vuelven al cieno a mancharse con las cosas del mundo.
Todos (antes de aceptar a Cristo en nuestra vida) hemos sido perros y cerdos. Esto significa que como perros que éramos Cristo nos hizo vomitar todo lo malo que en nuestro interior había, y como cerdos Cristo nos lavó de toda la porquería que se nos había pegado del mundo. Pero ya no somos perros ni cerdos, somos una nueva creación.
5.- Los hijos ¿podemos volver a ser perros y cerdos?
Aunque nuestra apariencia externa es la misma, por dentro somos diferentes. En esencia somos diferentes. Esto quiere decir que, si circunstancialmente caes y te ves comiendo del vómito y revolcándote en la porquería de este mundo pero cuando lo haces sientes dolor (tristeza que te hace no poder seguir viviendo así), entonces eso es la prueba de que tu conversión de perro o cerdo a hijo fue real. Alégrate porque a pesar de la caída sabes que eres hijo, ya que los perros y cerdos ni sienten ni padecen por causa del Evangelio y disfrutan de su vómito y de su charca de caca. Si te descubres ahí circunstancialmente y eso te duele y te duele mucho... eres hijo. 
Ahora bien, si sistemáticamente estás ahí (y no te das ni cuenta a pesar de que te lo advierten tus hermanos, esos hermanos que no tiene una viga en su ojo), entonces, muy probablemente, no eres hijo. Cuando volvemos a nuestro vómito y nos revolcamos en el cieno... sistemáticamente, permanentemente sin dolor alguno por el sacrificio que nuestro Salvador hizo, significa que nunca nos convertimos en hijos, siempre fuimos perros o cerdos.
6.- ¿De qué nos advierte Mt. 7:6?
Vemos que hay dos tipos de personas: hijos o perros y cerdos. Y Jesús nos advierte que tenemos que diferenciarlas para no perder el tiempo. Son dos tipos de personas porque cuando se les enfrenta con la verdad del Evangelio unos la aceptan y otros la desprecian. Y Él nos pide que nos demos cuenta de ello.
7.- ¿Trató igual Jesús a todas las personas? Lee Lc 23:6-11
Si nos fijamos en Jesús, vemos que no trató de la misma manera a todas las personas cuando les presentó la verdad. No trató igual a Natanael, o a Nicodemo, o a la mujer samaritana que a los fariseos.
Hay una buena ilustración sobre este diferente trato cuando en Lc. 23 vemos que Pilato, interrogó a Jesús y Él contestó. Sin embargo cuando le interrogó Herodes, no le respondió nada, simplemente no le dirigió la palabra. Vemos, pues, que Jesús trata a las personas de manera diferente. Pero eso no es acepción de personas porque no es por su apariencia sino por su disposición espiritual.
8.- ¿Por qué las perlas (espirituales) no le saben a nada a los cerdos?
Porque hay que transformarse, regenerarse, convertirse de cerdo a hijo.
Los cerdos no distinguen las algarrobas de las perlas. Para ellos aparentan ser lo mismo, no distinguen, por eso cuando las prueban y ven que no es lo que esperan se burlan y te escarnecen. Con los perros pasa lo mismo.
9.- ¿Qué relación ves entre el v. 6 y los vv. anteriores sobre el juicio?
Que debemos juzgar todas las cosas. No juzgamos por las apariencias, sino por la disposición. Cuando no hay disposición no hay capacidad espiritual para entender el Evangelio. Porque las cosas del Evangelio son locura para el hombre natural, no saben a nada como no saben a nada las perlas a los cerdos. Las Puertas del inicio de este SM (las Bienaventuranzas) son esenciales, porque el que no es pobre en espíritu, el que no llora por esa situación de pecado, el que no es manso para acudir al Señor no tendrá nunca hambre y sed de Justicia, hambre y sed de Cristo, hambre y sed de Su Palabra, hambre y sed de estas perlas.
10.- ¿Por qué no hay que perder el tiempo con los cerdos y perros? Lo dice el propio v. 6.
Porque nos van a despedazar. Se enfadarán porque no reciben de nosotros lo que esperan. Se ven confrontados y eso hace que en muchos casos se revuelvan contra nosotros.
No pierdas el tiempo con el que no tiene oídos para oír. Para oír que tiene que arrepentirse. De nada vale que le hables de la necesidad de perdonar al hermano, de ser fiel a la esposa, de dar bien por mal, porque estas perlas sólo las da Dios a sus hijos y sus hijos son aquellos que 1º se han arrepentido y luego han llorado y luego han obedecido mansamente, por eso luego y sólo luego tienen hambre y sed de estas joyas de justicia, las perlas de los cielos.
No podemos predicar un Evangelio de ofertas. Este, es un Evangelio de joyas, de perlas que son gratis pero que no se dan a cerdos o perros sino a los que tienen la disposición de escucharlo... humillados.
11.- Te vuelvo a hacer la pregunta 2, pero ahora relacionándola Lc. 23:39-43.
Los dos ladrones igual de criminales. No había uno mejor que el otro, los dos eran cerdos que iban a ser crucificados por cerdos y criminales. Pero uno tuvo la disposición adecuada. Esa disposición consistió en ver su crimen (ver su pobreza espiritual), lamentarse por ello, pedir mansamente a Cristo ser perdonado. No hay momento más glorioso que ese momento de la cruz que resumen lo que Él hizo por nosotros y como unos lo aceptan (los hijos) y otros lo rechazan (los perros y cerdos). Ni aún en el momento de la muerte, ni aún al borde del abismo algunos dan cuenta de que realmente son.
Ese momento de la cruz lo resume todo porque el hijo reconoce lo que es (un ladrón-un cerdo) y quien es Cristo (el Mesías).

domingo, 27 de noviembre de 2011

Hijos o... perros y cerdos


Predicación sobre Mateo 7:6

lunes, 21 de noviembre de 2011

Reflexión semanal del 21 al 27 de Noviembre

EL JUZGAR
(Mateo 7:1-5)
Objetivo: Reflexionar sobre el juicio que hacemos sobre los demás
EL PRINCIPIO
V. 7:1 (a)
1.- El principio es: “No juzguéis” ¿Se puede entender bien este principio o es necesario acudir al resto del texto, a su contexto y a otras partes de la Biblia para entenderlo bien?
Para poder entenderlo bien tenemos que atender a su contexto y al resto de la enseñanza de la Escritura para (con la ayuda del ES) poder entender bien lo que el Señor tiene que aconsejarnos sobre ese principio. Además también deberemos ver la explicación concreta que da Jesús en este pasaje sobre el principio (Por qué no debemos juzgar y por qué sí debemos juzgar y cómo).
2.- Comenta tres vv. (del contexto, dentro del mismo Sermón del Monte) que nos ayuden a ver lo que quiere decir Jesús en este principio.
El contexto inmediato de la afirmación 7:1 No juzguéis”, viene en el v. 6: "No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen". ¿Cómo podría poner en práctica esto que me pide Jesús si no ejercito el juicio? ¿Cómo puedo discernir si delante de mí tengo a una persona a la que la Biblia describe como un perro o un cerdo, sin hacer un juicio sobre ella?
También el versículo 15: “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces”. ¿Cómo me voy a guardar de los falsos profetas si no pienso, si no discrimino, si no hago un juicio sobre su enseñanza? Estas personas son muy atractivas, vienen con una doctrina con la que intentarán engañar incluso a los escogidos. Necesito el juicio para discernir y discriminar lo bueno de lo malo y así no dejarme engañar.
En los ss. vv. nos habla de que “por sus frutos los conoceréis”, pero si no pongo a funcionar mi discernimiento a través de un juicio sobre esos frutos, nunca los conoceré y por lo tanto podrían engañarme.
3.- Después de analizar el contexto y sin haber llegado a otras partes de la Biblia y a la explicación de Jesús, ¿qué puedes decir del principio 7:1 “No juzguéis”?
Es evidente que la interpretación verdadera del 7:1 “No juzguéis” no puede querer decir que no podemos pensar, ni expresar nuestras opiniones sobre lo verdadero y lo falso. No puede querer decir que debo quedarme pasivo ante esa forma de cristianismo que intenta comulgar la luz con las tinieblas en aras a una supuesta paz. Cristo mismo dijo que no vino a traer paz sino espada (se refería a ese tipo de paz que amalgama la verdad con la mentira). Por lo tanto, esas personas que dicen que no puedo pensar ni expresar mi opinión sobre lo verdadero y lo falso, resulta (a la luz de estos vv. que acabamos de ver) completamente imposible.
LA RAZÓN EQUIVOCADA PARA JUZGAR
VV. 7:1 (b)-2
4.- ¿Qué quiere decir: “... para que no seáis juzgados”? ¿Es que vamos a ser juzgados por alguien?
¿Por los demás hombres? No. Sería un error interpretarlo así. Aunque también vamos a ser juzgados por ellos, el Señor nos lleva mucho más allá. Lo que sin duda significa es: No juzguéis, para que no seáis juzgados... por Dios.
Decir que somos salvos por gracia, por medio de la fe y que ya no vamos a ser juzgados porque Su sangre nos limpió ya que estamos inscritos en el Libro de la Vida, es decir una verdad muy grande... pero no toda la verdad. Además del juicio del Gran Trono Blanco de Ap. 20 en el cual no seremos condenados, si hemos recibido a Cristo como nuestro Salvador, debemos saber que los cristianos tenemos otro juicio, el del Tribunal de Cristo (del que ya hemos hablado más veces (Rm. 14:10; 1ª Cor. 3:14; 2ª Cor. 5:10)).
Aunque seamos cristianos, y estemos justificados por fe, y tengamos seguridad de la salvación, y sepamos que vamos al cielo, todavía estamos sometidos a varios juicios: 1º aquí en esta vida (esto es la disciplina de Dios en nuestras vidas), y 2º después de esta vida (en el Tribunal de Cristo).
5.- ¿Qué quiere decir: “Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido”? Lee 2º Sam. 12.
Este v. no sólo me pone a pensar, sino que me pone a temblar. Porque si exijo a los demás santidad, deberé vivir de acuerdo a esa santidad, ya que sino seré juzgado por mis mismos parámetros. Como hemos visto en la vida de David.
Esta historia de David me recuerda algo cotidiano en mí: que el pecado en la vida de otra persona se ve horrible, se ve enorme (y lo juzgo y lo condeno). Pero en mí ¡bahh!!! pues no se ve tan mal, se ve pequeñito, y es el mismo pecado.
Por lo tanto, el Señor no me prohíbe juzgar, sino que lo que hace es darme unos consejos para hacerlo. El 1º es este: con la medida con que medís, os será medido. Es un consejo muy duro, tan duro que si sigo ese consejo evitaré juzgar a los demás... para condenarles.
No conozco mejor consejo, Jesús no lo podía decir más claro para que yo entienda que debo apartarme lo más lejos posible del pecado que significa el juicio condenatorio sobre otras personas. Nosotros no conocemos el corazón de las personas, sólo Dios lo conoce, por lo tanto solo Él puede juzgar para salvación o condenación.
6.- Por lo tanto, ¿cuál es la razón equivocada?
Juzgar condenando.
LA RAZÓN ACERTADA PARA JUZGAR
VV. 7:3-5
7.- ¿Por qué es tan irónico Jesús?
Probablemente porque lo merecemos. Hay que recordar que Él está hablando a discípulos. Aquí no se está dirigiendo a los fariseos.
Así que si se dirige a mí, muy probablemente es que yo sea así: un ciego que pretende sacarle una pajita del ojo a mi hermano, teniendo yo una viga en el mío.
8.- ¿Qué beneficios ves en esta enseñanza de Jesús? Di dos.
Primero me ayuda el Señor a mí y luego (y sólo luego) puedo ser un canal de bendición a mi hermano. En esta forma de juicio vemos que no hay juicio condenatorio, en este juicio no hay condena, sino sólo juicio, evaluación y discernimiento para salvación.
9.- ¿Dónde crees que nos quiere llevar el Señor con este análisis sobre nuestra vista?
El Señor quiere que antes de que se me ocurra ayudar a alguien sobre algo feo que vea en su vida, que 1º evalúe mi situación. Porque si soy sincero conmigo mismo, muy probablemente yo esté igual o peor. Esta es la situación ideal que usa el Señor para llevarme a buen puerto. Cuando un barco se estropea hay que llevarle a un puerto tranquilo, seguro, sin oleaje. ¿Cuál es el buen puerto para mí? ¿Cuál es el sitio ideal al que el Señor me quiere llevar para que yo sea consciente del problema y lo pueda arreglar? ¿Dónde puedo ver bien el problema que tengo yo, y del que no soy consciente muchas veces hasta que llego a buen puerto? ¿Dónde puedo ser verdaderamente sincero conmigo mismo? Ese sitio, ese puerto es... la oración.
10.- Después de ver estos tres vv. ¿en qué consiste este juicio acertado? y ¿cómo se puede llevar a efecto?
En juzgar para ayudar, para salvar, no para condenar.
Cuando alguien no quiere escuchar el consejo de un hermano que te quiere advertir del error en el que estás y reclama que sólo Dios le puede juzgar, tiene toda la razón. Pero ¡Ay! si este hermano tenía un buen juicio y su advertencia era grave. ¡Ay! si ese hermano no tenía una viga en su ojo. Si esto era así, ocurrirá lo siguiente: Dios le juzgará (como reclamaba) pero entonces ya no para que se arrepienta (como hubiera sido el caso con el hermano) sino para condenación.
Allí ya no se puede pedir la recusación del juez supremo, y es que en última instancia no hay revisión de sentencia ni recusación que valga. A veces es mejor escuchar un juicio en 1ª instancia para poder rectificar, porque en última ya no habrá posibilidad.
Si tu hermano es un hermano que ya no tiene una viga en su ojo, es un instrumento del ES para redargüir y confrontar, no para acusar. Eso lo hace el diablo. El diablo acusa para matarte, para anularte, para destruirte, no para restaurarte, al diablo no le interesa restaurarte. Si recibes ese tipo de acusación, esa persona es un hijo del diablo, no es un hijo de Dios.
11.- La ilustración que pone el Señor sobre el ojo es excelente ¿Por qué?
El ojo es muy sensible. Es muy delicado. En cuanto le entra algo (por pequeñito que sea) se cierra el párpado inmediatamente para protegerse. Así somos nosotros, delicados y aunque alguien intente quitarnos una astillita, cerramos los párpados para que nadie nos haga daño.
Por eso el que interviene en el ojo de alguien (en el alma de alguien), debe ser una persona que 1º pueda ver bien (que no esté peor que el que tiene la astilla), 2º que sepa hacerlo. Y para esto último se necesita paciencia, calma, afecto, amor, compasión. Incluso con complicidad. Y esto es porque cuando yo he pasado por lo mismo, cuando he logrado sacarme una viga de mi ojo, sé que duele, sé que no es fácil, sé que cuesta tiempo y esfuerzo y paciencia. Cuando a mí me ha pasado todo esto, yo soy partícipe de su sufrimiento y necesidad y sólo así se puede tener paciencia y amor para ayudar a sacar la astilla. En este tipo de juicio no hay condena, sólo restauración, sólo salvación.
Sólo podré tocar una parte tan delicada (como es el alma de otro hermano), cuando yo soy consciente de mi propio pecado, de mi propia indignidad y de esa manera en vez de condenar, lo que siento es ganas de llorar porque probablemente yo estoy igual.
CONCLUSIÓN
12.- ¿Qué puedo juzgar yo y cómo debo hacerlo? y ¿qué no puedo juzgar yo?
Puedo y debo juzgar, pero... no a las personas. Además, para emitir un justo juicio, es imprescindible y necesario que 1º nos enfrentemos con lo que yo soy de verdad a la luz de Cristo. Eso nos pondrá en la perspectiva correcta y de esa manera evitaremos pérdida y sufrimiento aquí en la tierra (como vimos que le ocurrió al rey David, al que Dios juzgó según los parámetros que el mismo David había establecido). Y pérdida también en el cielo. No juzguemos nada si previamente no nos juzgamos (y severamente) 1º a nosotros mismos. No juzguemos a nadie porque eso sólo le corresponde hacerlo a Dios.
Sólo Él conoce los corazones y sólo Él decide el destino final de las personas. Si lo hago yo, me estoy poniendo en el lugar de Dios.

domingo, 20 de noviembre de 2011

lunes, 14 de noviembre de 2011

Reflexión semanal del 14 al 20 de Noviembre

EL AFÁN
(Mateo 6:25-34)
Objetivo: Reflexionar por qué los cristianos sentimos a veces afán y ansiedad.
1.- Esta enseñanza sobre el afán está en el “Sermón del Monte”. ¿A quién van dirigidas las palabras de Jesús?
A sus discípulos. Jesús no se lo promete, ni se lo advierte a creyentes, se lo dice a discípulos. Este Sermón no es para todo el mundo, es sólo para sus discípulos. El Señor no ha prometido proveer ni tener cuidado de nadie que no sea su discípulo, de nadie que no entre por la puerta estrecha que es Jesús.
2.- ¿En qué vv. del S.M. encontramos a las personas a quien van dirigida Su enseñanza?
En Mt. 5:1-2
3.- De todos los vv. que vimos el domingo sobre el afán y la ansiedad, ¿dónde ves la clave del problema y sobre el que gira la solución?
En el v. 30 “... no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?
4.- ¿Por qué la ansiedad y el afán tiene mucho que ver con la fe?
Porque la fe y la ansiedad son términos opuestos. Si hay algo que niega la fe es la ansiedad, si algo contradice la fe es la ansiedad. La ansiedad consigue contrarrestar nuestra confianza en el Señor, la ansiedad contrarresta nuestra obediencia al Señor.
La ansiedad trata de desenfocarte, para que coloques tu atención en el lugar equivocado: el trabajo, el dinero, las riquezas, y por lo tanto la ansiedad intenta alejarnos de lo que somos: hijos de Dios. La ansiedad significa que ya no tengo fe... porque la ansiedad me la roba.
5.- ¿Qué es fe verdadera?
Mansedumbre, obediencia y confianza.
6.- Dime cuatro vv. del NT que nos expresen la fe verdadera y que vimos el domingo.
Jn. 6:66-69.
Mr. 10:15.
Jn. 13:5-7.
Jn. 9:1-11.
7.- La definición más famosa sobre la fe está en Hb. ¿cuál es?
Hb. 11:1. “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”.
8.- Explícala a la luz de la obediencia.
Certeza es conocimiento seguro. ¿Qué haces cuando tienes un conocimiento seguro de algo bueno en tu vida? Lo haces, obedeces. No es por vista, es por fe. Si Dios te tiene que enseñar antes de que tu obedezcas entonces ya no es por fe. Leer Jn. 9:1-11.
Cuando obedeces... ves. La fe es obediencia. La fe no es sentir a Dios, eso también lo hacen los musulmanes, o los hindúes y el resto de religiones.
Sin fe es imposible agradar a Dios, o sea, sin obediencia es imposible que le saques nada a Dios. ¿Quieres salir del afán que agarrota tu vida?, obedécele.
V. 25
9.- ¿Qué quiere decir: “Por tanto os digo”?
Es la conclusión práctica de lo que nos dijo antes Jesús sobre los dos señores: o Dios o las riquezas.
Si hemos elegido a las riquezas: habrá afán, angustia y ansiedad. Si elijo a Cristo: habrá justicia, paz y gozo.
¿Por qué si elijo las riquezas tendré como resultado ansiedad? Porque cuando estas cosas falten... que faltarán, mi corazón estará preso de la angustia, del afán y de la ansiedad para poder recuperarlas.
10.- ¿Qué tipo de pregunta es: “¿no es la vida más que el alimento y el cuerpo más que el vestido?”.
Retórica, la respuesta está implícita y está clara.
11.- ¿Qué pretende esa pregunta?
Que razonemos. Entended que si habéis elegido a Dios (en vez de las riquezas) tendréis paz y gozo, nunca afán. Si tu Dios es Jesucristo (en vez de Mamón) el dinero será un medio que Dios usa para bendecir tu vida y la de los demás, nunca un fin.
Pero si es que tenéis afán, entonces lo que ha pasado es que no habéis elegido bien, os estáis engañando.
V. 26
12.- ¿Defiende el Señor la holgazanería?
Nada más lejos de la realidad. De hecho las aves son muy trabajadoras, se pasan el día buscando comida para ellas y sus polluelos, construyendo nidos, limpiándolos, protegiendo a sus crías y las enseñan a volar.
Resumen: las aves trabajan para vivir.
No hay ningún ave que se quede con el pico abierto, esperando que le caiga la comida del cielo.
Sin embargo, y a pesar del trabajo... el Padre celestial las alimenta. Por lo tanto discípulo, ¿te das cuenta de lo irracional que puede ser tu ansiedad? Vosotros tenéis más valor, no es necesaria la angustia... si es que de verdad crees que hay un Padre celestial, porque entonces le obedecerás, y... desaparecerá la angustia.
V. 27
13.- ¿Qué tipo de pregunta es la del v. 27?
Retórica, como la anterior.
14.- ¿Qué pretende enseñarnos?
 Con esta pregunta apela (otra vez) a nuestra razón. Nos enseña que hay cosas que nosotros no podemos cambiar, que hay que confíar en el Señor. Todas las cosas que nos pasan a los que amamos a Dios nos ayudan a bien.
El afán no produce nada, no produce crecimiento, no produce nada de lo que necesita tu vida para que cumplas con tu propósito, el propósito por el cual fuiste creado.
Le gente piensa que por afanarse va a producir más, pero es lo más irracional del mundo. No vas a producir más... vas a producir menos.
VV. 28-30
15.- ¿Cuál es el centro de todo el problema del afán y en qué v. está expresado?
La falta de fe. En el v. 30.
16.- ¿Cómo podemos salir del afán que agarrota nuestras vidas?
Obedeciendo.
V. 31
17.- ¿Es malo preguntarse circunstancialmente “¿qué comeremos o qué beberemos?”?
No, porque en este v. me dice el Señor que, si tengo la suficiente fe para creer que Dios es mi Padre (o sea, suficiente obediencia a Su Palabra), entonces me daré cuenta de que es pecado el angustiarse y preocuparse, y entonces rectificaré, porque si Dios (que es tu Padre celestial), se ocupa de las aves del cielo mucho mayor cuidado tendrá de mí.
18.- ¿Hay algo peor que eso?
Cuando alguien, que dice que cree, le hace esta pregunta a Dios, sistemáticamente, permanentemente, porque entonces es que vive en desobediencia permanente.
Alguien que le reprocha a Dios el porqué no cumple sus caprichos, es alguien que no conoce a Dios. Como mucho tienen una religión, no una relación con Él. El que no conozca Su Palabra, nunca podrá decir que conoce a Dios, que tiene una relación con Dios. Este tipo de personas que le reclaman a Dios cosas que jamás Él se comprometió a cumplir son, en muchas ocasiones, personas que su dios es el dinero y toman sus decisiones y hacen sus oraciones en base a sus propios intereses y no en base a que se cumpla el reino de Dios en su vida. Son personas que no conocen a Dios.
V. 32
19.- ¿Cuál es la clave para no padecer ansiedad y que se claramente en este v.?
Cuando en mi vida tengo la seguridad de que soy hijo de Dios, es cuando no habrá afán.
V.33
20.- ¿Qué nos enseña este v.?
Que el Señor está estableciendo un orden de prioridades.
El Señor me está diciendo que hay cosas secundarias. Esas cosas secundarias serán por ejemplo, trabajar, buscar alimento, estudiar. Aunque no me está diciendo que me quede tirado en el sofá de casa sin trabajar o sin estudiar y que así Dios me bendecirá. NO. Me está diciendo que hay una cosa prioritaria. Que reine Cristo en mi vida y que Su Justicia sea mi única necesidad, porque del resto de necesidades yo sé que Él tendrá cuidado de ellas. Me las pondrá delante para que yo las recoja... sin afanarme por encontrarlas.
V.34
21.- ¿Qué conclusión sacas de este v.?
Que cada día trae su propio mal. El Señor sabe que yo puedo soportar eso (el mal de cada día). Pero también sabe (porque Él me creó), que yo no puedo soportar de golpe (en un mismo día) todos los males que pudieran venir en el futuro y a los cuales me estoy anticipando.
EJEMPLO DE TRANSFORMACIÓN
Pedro es un ejemplo de transformación de “afanado” a “confiado”.
22.-  Lee 1ª Pe. 5:6-7 y dime la palabra clave para superar el afán”
“Humillaos”.

domingo, 13 de noviembre de 2011

El Afán y la Ansiedad

Predicación sobre Mateo 6:25-34

lunes, 7 de noviembre de 2011

Reflexión semanal del 7 al 13 de Noviembre

LAS RIQUEZAS
(Mateo 6:19-24)
Objetivo: Reflexionar sobre si estamos sirviendo a Dios o a las riquezas.
PRINCIPIO
VV. 19-21
1.- ¿En qué consiste este principio que vemos en estos tres vv.?
Que si pongo el corazón (mis deseos, esperanzas, lo que más anhelo) en esas cosas (en los tesoros de la tierra), voy a tener un resultado seguro. Tarde o temprano la naturaleza original de mi corazón, la que Dios creó para mí, para que disfrutara con ella, será destruida, descompuesta.
2.- ¿Con qué ejemplos nos ilustra este principio?
Polilla: lo que estropea los tejidos.
Orín: lo que corroe los metales.
De manera que, debido a esos agentes nocivos y corrosivos (polilla, orín) las cosas pierden su verdadera naturaleza, ya no son lo que eran, y por lo tanto ya no valen para lo que fueron creadas.
Mina: es un agujero. Literalmente es “cavar a través de”. Este es el 3er. ejemplo que nos pone Jesús, el de las minas de los ladrones. Una mina es un agujero en la pared. Las casas que conocía Jesús eran de adobe, por lo tanto si alguien quería robar aquel tesoro que estaba mal escondido, mal guardado, sólo tenía que hacer un agujero, una mina para poder entrar y robar. O hacer una mina a través del suelo e introducirse en la casa.
3.- ¿Qué le puede ocurrir a mi corazón (si está en los tesoros de este mundo) cuando venga la crisis?
En ese momento mi corazón se irá tras esos tesoros que se están yendo por el desagüe de la crisis y mi corazón irá tras ellos, y mi corazón (que es el centro de mi vida) se irá al traste junto con mis tesoros y mi Señor quiere proteger mi corazón.
EXPLICACIÓN
VV. 22-23
4.- ¿Por qué estos vv. 22 y 23 son la explicación (el motivo) por el cual no todas las personas ven esto de la misma manera?
Pues que nuestro ojo esté malo, enfermo, estropeado. El ojo guía al cuerpo. Si yo no veo, o no veo bien, mi cuerpo se dará golpes en todas las esquinas. ¿Con qué ojo tomas las decisiones en tu vida? ¿Con un ojo sano o con un ojo enfermo? Porque si tú ves la vida con un ojo sano, todo tu cuerpo andará en luz. Pero si tú ves la vida con un ojo enfermo, todo tu cuerpo (incluido tu corazón) estará en tinieblas.
RESULTADO
V. 24
5.- ¿Cuántos resultados posibles hay?
Un sólo resultado. O uno u otro. O amar a Dios, o amar a las riquezas. El Señor no nos da otra opción.
6.- La última palabra del v. 24 es: “riquezas” ¿Cómo se dice en griego y qué quiere decir el Señor con esa palabra?
Se dice “μαμωνᾶς” (mamonas). Y el señor quiere decirnos que sólo se puede servir a un señor: o Dios o las riquezas.
Si lo que determina mi propósito como hijo de Dios (mi propósito eterno) es el dinero entonces mi dios es Mamón, no es Jesucristo.
7.- Entonces, ¿nos está diciendo el Señor que el problema son las riquezas?
No. El problema no son las riquezas, sino el amor a las riquezas, servirles a ellas, poner nuestra esperanza allí. Cuando alguien tiene su dios en el dinero (aunque tenga poco dinero) al servirle, está preso de ese amo. Y ese amo hará que su corazón se destroce.
ASPECTOS PRÁCTICOS
Lc. 6:38
8.- ¿Dime tres propósitos que tiene el dinero en mi vida? Lee Lc. 6:38
Para darlo, para recibirlo, para proteger mi corazón.
9.- ¿Por qué hay que dar (cuál es el propósito)?
Él nos promete que dando, tendremos más. Más ¿qué? pues más gozo y más alegría (porque estamos cumpliendo con nuestro propósito al ser creados a la imagen de Dios). Pero también más de lo mismo que nosotros damos, incluyendo el dinero. Es Dios quién nos dará más, cuando cumplamos Su propósito. Cuando vea que somos siervos fieles, entonces nos dará más (no para que acumulemos) sino para que podamos seguir usándolo con el propósito de bendecir Su nombre.
Esto es todo lo contrario de lo que en este mundo se nos enseña, que es que te lo quedes todo, que no des nada, que mires por lo tuyo, que mires cuánto vas a ganar teniendo amistad con esa persona, con esa relación, y que, además, si puedes te quedes con lo que no es tuyo.
El dinero no es, para Dios, un fin en sí mismo. Es un medio para bendecir a los demás.
10.- ¿Por qué debo recibir?
Cuando le doy algo a alguien que lo necesita, yo soy el 1er. bendecido. Es una bendición ser un canal de la ayuda de Dios a otros, pero también es una bendición recibir ayuda y saber aceptarla.
Si yo me veo autosuficiente es que no he nacido de nuevo, porque no he puesto mi confianza en Dios sino en mí mismo y en mis posibilidades. Si yo soy así, entonces nunca daré y nunca recibiré. Sólo cuando una persona ve su dependencia de Dios es cuando da y cuando recibe.
11.- ¿Cómo se nos dará?
“Medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo”.
12.- ¿En qué parte del v. veo que dando, protegeré mi corazón?
“Porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir”.
13.- ¿Qué quiere decir eso de que “dando, protegeré mi corazón”?
Dar, es el resultado de mi confianza en Dios. Soy un mayordomo, un administrador de todo lo que Dios me ha dado, incluido el dinero. Es el resultado de nuestra confianza en Dios, de nuestro agradecimiento a Él. Es la seguridad de quién soy: hijo de Dios.
14.- ¿Por qué Dios usa el dinero para tratar con nosotros?
Porque es una prueba y un entrenamiento. El dinero lo usa Dios con nosotros como un instructor, como un entrenador personal en la fidelidad, en la confianza y en la disciplina. Al usar el dinero de esta manera, confiamos en que Él proveerá lo necesario. Dios usa el dinero para probarnos que dependemos de Él. Por eso a veces Dios retiene algo que sabe que necesitamos para que en vez de correr al banco o a tu propia prudencia, corras hacia Él.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Las riquezas


Predicación sobre Mateo 6:19-24

domingo, 30 de octubre de 2011

Su Palabra

Predicación resumen de la 1ª parte del "Sermón del Monte"
(Mateo 5 y 6:1-18)

lunes, 24 de octubre de 2011

Reflexión semanal del 24 de Octubre al 6 de Noviembre

EL AYUNO
(Mateo 6:16-18)
Objetivo: Reflexionar sobre si los cristianos deben ayunar y cómo es ese ayuno.
ANTECEDENTES (AT)
1.- Israel, ¿recibió algún mandato sobre el ayuno?
Ayunar una vez al año. Por lo tanto para los judíos el ayuno era una orden, una ordenanza de la ley. El pueblo judío tenía que ayunar bajo la ley una vez al año (en el mes 7º).
Sin embargo, la ambición religiosa de los judíos llegó al extremo que vemos en los fariseos. Ellos ayunaban y enseñaban que se debía ayunar dos veces a la semana. Dios jamás lo había mandado así. Esta tendencia que vemos en los fariseos (la de ir más allá de lo que nos dice la Escritura), la podemos observar también entre nosotros en cualquier área espiritual y sin darnos cuenta. Por eso hay que estar atentos para no hacer de nuestra relación con Dios una religión, un ritual que consista en ir más allá de lo que nos dice la Escritura.
2.- Los escribas y fariseos enseñaban que se debía ayunar dos veces a la semana. ¿Era esto así en la ley? ¿había alguna motivación en esa enseñanza?
No. Esta actitud religiosa, de ritualismo, de legalismo en todas las cosas esconde un motivo "no obedecer a Dios".. Es muy sutil. Lo vemos muy fácil en los escribas y fariseos, aunque nos cuesta bastante más verlo en nosotros mismos.
3.- Lee Lv. 16:29-34 y Joel 2:12 y di ¿qué propósito tenía el ayuno en el AT?
El propósito del ayuno en el AT era que el pueblo de Israel reflexionara (con lloro y con lamento y con la aflicción de su alma) el altísimo costo que suponía la expiación de sus pecados. Dios no quería que se trajesen los animales y se les sacrificase sin más y sin reflexión, ni duelo. Eso es religión, eso es rito. El ayuno tenía un propósito y ese propósito era la reflexión y el fin de esa reflexión era que llegasen a comprender lo que estaba realmente sucediendo en ese momento de la expiación.
Por eso (les dice Dios) has de quitar la comida y has de afligirte por lo que este sacrificio significa: que otro paga por ti, que otro derrama la sangre que que tú merecías derramar. Eso (les dice Dios), no puede ser llevado acabo sin sentido y como un rito. Dios abomina de los rituales que le quitan el sentido a lo que realmente importa. Dios siempre abominó de esto.
JESÚS (Marcos 2:18-22)
4.- ¿Enseña algo Jesús sobre el ayuno antiguo y el nuevo ayuno?
VV. 18-19
La herencia del ayuno que vosotros judíos tenéis es para lamentación. Es un lloro. Es para reflexión por el pecado y para arrepentimiento, pero ahora ellos tienen al esposo y eso no es para llorar sino para alegrarse ¿Cómo puedes llorar cuando tienes alegría? ¿Cómo pues van a ayunar?
V. 20 Pero vendrán días (estos días se suponen los días que van desde la muerte de Jesús hasta el día de Pentecostés) cuando el esposo les será quitado, y entonces en aquellos días ayunarán. Ayunarán como se hacía en el AT, como hacéis vosotros ahora. La lamentación, el lloro vendrá por haber visto morir a su maestro, al Cordero.
Ahora nos va a hablar del nuevo pacto, y cómo este nuevo pacto trae un nuevo ayuno, completamente diferente del anterior.
V. 21
Cuando le ponemos un remiendo de tela nueva a una sábana muy usada, lo que provocamos es que cuando laves esa sábana la tela nueva tenderá a encogerse y tirará del la tela muy usada y como la nueva está fuerte terminará rasgando toda la sábana.

V.22
Con los odres pasa igual, nadie pone vino nuevo en un odre viejo, ya que este vino nuevo hace que la piel de los odres viejos se rompa y entonces pierdes todo el vino.
5.- ¿Qué representan los ejemplos de los vv 21 y 22 de Marcos 2?
Con estos dos ejemplos Jesús está hablando del nuevo pacto que Dios ha hecho con nosotros. Jesús está hablando de:
• nuestro nuevo vestido de Justicia, que tiene una tela fuerte y que no necesita ser remendado con las cosas viejas.
• vino nuevo (el ES) que habría de echarse en nuevos odres (nuevas criaturas). Los odres viejos no podrían resistir el vino nuevo que habría de venir, el ES.

6.- ¿Cómo es este nuevo ayuno y qué caracteriza a este nuevo ayuno?
Esto es un tiempo de gozo. Jesús es la línea divisoria de un nuevo ayuno. El ayuno dejó de ser de lamentación y pasó a ser de gozo. El ayuno de lamentación por la expiación ya no puede existir porque ya no sacrificamos animalitos. Nosotros sabemos que Él es el Cordero y que con su sola ofrenda hizo justos a todos los que en Él creen (Hb.10:12 "pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios"). Con una sola ofrenda nos hizo completamente justos a todos los que nos acercamos a Él como nuestro Salvador. El ayuno para la Iglesia tiene otra connotación: de gozo, de alegría, de buscar la justicia de Dios.
PROPÓSITO DEL AYUNO (Isaías 58:1-8)
7.- ¿Por qué está enfadado Dios con su pueblo? Lee vv. 2-5.
Porque hacían del ayuno un rito, o sea algo externo solamente, porque luego no había frutos de justicia. La paz de Dios es primero justa.
No ayunes con la intención de calmar tu conciencia, es lo que les dice Dios.
El v. 5 es lo mismo que dice el Señor en Mt. 6.
7.- ¿Ha cambiado el propósito profundo del ayuno? Lee los vv. 6 y 7.
58:6 ¿No es más bien el ayuno que yo escogí, ahora nos va a decir cuál es el ayuno que Dios escogió (no ayunar para nosotros mismos, para nuestros deleites ya que Dios no escucha este tipo de ayuno, sino para): desatar las ligaduras de impiedad (impío: el que no considera el consejo de Dios. Pecador e impío no son lo mismo. Pecadores somos todos, impío es aquel que teniendo la verdad enfrente le da la espalda para hacer su propia voluntad, el que no toma en cuenta el consejo de Dios), soltar las cargas de opresión (después de desatar esas ligaduras de impiedad, es cuando puedes ir a Él para descargar todas tus cargas. Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Mt. 11:28), y dejar ir libres a los quebrantados (¿quién es el quebrantado? el que llora por su pecado y ¿cuál es su consuelo? la consolación de Cristo salvando su vida, diciéndole que sí que es un pobre de solemnidad pero que esa pobreza tiene remedio en Él), y que rompáis todo yugo? (la predicación del Evangelio que abre las cárceles)
58:7 ¿No es que partas tu pan con el hambriento (¿y qué mejor pan para compartir que el pan de vida que descendió del cielo?), y a los pobres errantes albergues en casa; (los pobres… de espíritu necesitan la Iglesia) que cuando veas al desnudo, lo cubras (o sea que le llevarás un vestido nuevo, sin parches, sin remiendos. Le enseñarás que la Justicia que es Cristo, es el mejor vestido para cubrir su vergüenza), y no te escondas de tu hermano? (mostrándole misericordia).
FORMAS DEL AYUNO
Mateo 6:16-18
8.- Ayuno y oración van siempre unidos en el NT, ¿Qué consiguen el ayuno y la oración juntos?
En el NT siempre vemos el ayuno en unión íntima con la oración. No hay (en el NT) ayuno sin oración. El ayuno no tiene ningún poder especial para traer algo más a tu vida, es la oración. Y la oración (en sí misma) tampoco tiene ningún poder (porque es un fruto de justicia). Una oración de alguien que no cree, no sirve para nada porque no la realiza como un fruto de justicia (Cristo viviendo en él) sino como una obra en la carne. Un ejemplo: Una oración de alguien que no cree (o sea que no obedece, aunque se considere cristiano) no valdrá de nada porque la oración no es un mecanismo, algo mecánico… es un fruto de justicia.
La oración es el canal por el cual desciende la bendición de Dios, cuando previamente nos hemos conectado con el Creador de la forma que vimos en el "Padre Nuestro".
El ayuno es (también) un fruto de justicia, por lo tanto de nada nos valdrá ayunar mecánicamente, como una conducta ritual, religiosa, litúrgica, mecánica. 
9.- ¿Qué formas de ayunar ves en los vv. 16-17?
Equivocada: Por rutina. Los 1os. días de cada semestre (por ejemplo). O como hacían los escribas y fariseos (dos veces a la semana).
Hemos dicho que el ayuno no debe ser algo mecánico, que si lo hacemos así, no estamos siguiendo una vida cristiana sino una vida religiosa. Hacer así el ayuno (de forma mecánica) no es hacer ayuno, es simplemente no comer Y eso lo hace mucha gente. El ayuno nunca ha de ser un fin en sí mismo.
Otro error muy común es hacerlo porque esperamos unos resultados directos y directamente relacionados con el ayuno. O sea como una maquinita de obtener mejores resultados a nuestras peticiones.
A Dios le fuerzo en su decisión…. ayunando. Nunca ayunes por obtener mejores resultados en tus peticiones.
Acertada: Hazlo por convicción espiritual, no porque en tu iglesia se haga o se tenga por costumbre hacer o por parecer más espiritual, o para presionar a Dios en alguna petición.
Antes hemos dicho que no debemos hacer el ayuno mecánicamente. Por lo tanto sólo cuando el E. de Dios te impulse a hacerlo, hazlo. No para conseguir algo, sino para concentrarme enteramente, con toda mi alma en Su persona.
10.- Explica las palabras “austero” e “hipócrita”.
• austeros (skútropos), alguien triste, de semblante entristecido. Ahora nuestro ayuno es gozo.
• hipócritas. (jupókrites) alguien que actúa, un actor. Los actores griegos y romanos usaban grandes máscaras con dispositivos mecánicos que conseguían aumentar el volumen de la voz.
11.- ¿Cómo es el ayuno cristiano?
Es un ayuno de gozo, al saber que toda la obra ya está terminada porque Cristo la completó, pero al mismo tiempo sé que necesito toda la llenura de Cristo en mi vida. Por eso ayuno, con alegría por lo que ya tengo, pero con hambre de más.
Ayuno habla de quitar algo, y no sólo de comer. Habla de ayuno de TV, de internet, de música, de fútbol. De aquello que nos despiste. Todo esto que es legítimo en sí mismo, pero que si lo eliminamos en nuestros periodos especiales de oración, o sea que si le añadimos este ayuno a la oración hará que podamos incrementar nuestra conexión con Dios, no nuestros resultados. Levantarse temprano a orar es una forma de ayunar. Ir a las reuniones de Oración cuando es difícil ir (por tiempo u otros motivos) es una forma de ayunar. Porque ayuno queriendo más de Dios.
Así que este ayuno que Dios quiere de mí consiste en: que hoy ayune… de mi orgullo, de mi autosuficiencia, de mi legalismo que me escuda para no obedecer de verdad a Dios. El nuevo ayuno, el ayuno cristiano, es un hambre por toda la llenura de Dios y así obedecerle.

domingo, 23 de octubre de 2011

¿Ayunan los cristianos?

Predicación sobre Mateo 6:16-18

lunes, 17 de octubre de 2011

Reflexión semanal del 17 al 23 de Octubre

LA ORACIÓN
(Mateo 6:5-15)
Objetivo: Reflexionar sobre cómo debo orar (mis motivaciones y mi disposición).
EL PERDÓN
VV. 14-15
1.- ¿Qué significan esos dos vv.?
El perdón de Dios no es una consecuencia de nuestra acción de perdonar. Es todo lo contrario, nuestra acción de perdonar a los demás es una consecuencia del perdón de Dios que recibimos 1º. Nadie puede dar aquello que no tiene. Si yo no recibo el perdón de Dios, si no dejo que Él me perdone yo tampoco podré perdonar a los demás.
Así, pues, el perdonar a los demás es el resultado (no la condición) de recibir el perdón de Dios. Yo no puedo comprar a Dios diciéndole: mira cuánto he perdonado, ahora me lo debes.
FORMAS DE LA ORACIÓN
VV. 5-8
2.-  El Señor nos enseña que existen dos formas de orar, ¿Cuáles son?
Una es la correcta, otra es la equivocada.
3.- ¿Ves algún error en la forma de orar del v. 5?
En que el foco de atención no es Aquel a quien se dirige la plegaria, sino el foco está en uno mismo. En pie (para que todos les vean) y en las esquinas (bien ubicados). Todo para ser vistos, nunca con la intención correcta. Y en este caso ya tienen su recompensa (la de los hombres), no hay más.
Tenemos que eliminar el error de pensar que esto sólo les ocurría a los fariseos. Esto nos puede ocurrir a nosotros.
4.- ¿Ves algún error en la forma de orar del v. 7?
Pensar que la longitud, la forma de la oración van a determinar que Dios ponga más atención. En el modelo de oración que nos pone Jesús, la duración no es lo más importante.
Hay gente que piensa que las palabras han de ser muy escogidas. Yo no creo esto. Si Dios es mi Padre, yo puedo dirigirme a Él con confianza. Esto no significa falta de respeto, pero mis palabras han de salir de mi corazón y hay veces que mi corazón gime y eso no es que sea muy excelso.
5.- ¿En qué vv. vemos la forma de orar correcta?
6 y 8
6.- ¿Qué quiere decir “entra en tu aposento”?
La letra dice que si quieres orar al padre que te encierres en una habitación, pero creo que el espíritu de esta letra quiere decir otra cosa, otra cosa de lo que aparenta la literalidad. Creo que lo que está trasladándonos el Señor es que lo único que debe importarnos cuando oremos es que nos demos cuenta (que seamos conscientes) que Él es Dios y no cualquier colega. Que necesitamos ser conscientes de que Él es Dios. Que si somos conscientes de eso ya hemos dado el 1er. paso para poder entrar en Su presencia. Es Dios, no se trata de mí, ni de un amiguito cualquiera.
7.- ¿Qué quiere decir “cerrada la puerta”?
Que para asegurarme que me doy cuenta de eso (de que Él es Dios), he de alejarme de ciertas cosas que me rodean… he de entrar en un aposento retirado y cerrado de los ojos de los demás. Por eso hemos de cerrar la puerta (pero no físicamente) sino espiritualmente. Cierro la puerta a cualquier influencia externa que me desvíe de la atención que le debo a Él. Al cerrar la puerta lo que hago es apartar de mí esas cosas que me rodean y que me pueden molestar.
8.- El v. 6, ¿me prohibe las reuniones comunitarias de oración?
No. Eso parece que dice la letra, pero iría en contra de muchas partes de la Escritura (tanto del AT como del NT) en donde sí vemos la oración comunitaria.
EL PADRE NUESTRO
VV. 9-13
9.- Resume los vv. 9-12 en seis peldaños, en seis escalones.
En mi oración debería estar siempre presente este modelo, aunque con diferentes palabras. Yo debería recordar que: Soy un hijo de Dios lejos de su hogar, que adora a su Soberano, pidiendo Su reino en mi vida (un reino que tiene un Rey que es Cristo), para servir en ese reino (no para servirme de él) y teniendo como paga un pan diario, debido a mi condición de pecador.
10.- ¿En qué v. vemos el séptimo escalón?
En el 13 (a). “Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal;
11.- ¿Qué significa este último escalón?
Que me he de ver como un pecador en peligro de volverme, todavía más, en un peor pecador.
12.- ¿Qué significa “no nos metas en tentación”?
No nos metas en tentación no significa que Dios nos tienta, ya que el no tienta a nadie ni puede ser tentado. Lo que significa es que, si Él retira su mano, su bendición de mi vida, yo mismo (no Él) me metería en problemas. Y lo que pido con "no ser tentado" es que Dios nunca retire Su mano de mi vida, porque si no, soy consciente que yo mismo me iría al abismo.
También significa que no te jactes de tu fortaleza, tu fortaleza viene de Cristo, si Él se aparta un poco de tu vida, desapareces del mapa. "Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga" (1ª Cor. 10:12).
Y por último, también significa que no deseamos la prueba. Estamos preparados para ella, pero no la deseamos, sería suicida.
 

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